Ad portas de la marcha de Necoclí, Antioquia, resulta pertinente este inventario:
En el gobierno de “La revolución en marcha” de López Pumarejo, en el cuatrienio 1934-1938, el Congreso aprobó la Ley 200, de Tierras.
La Sala Constitucionalde la Corte Suprema la declaró exequible. Esta Ley no tuvo aplicación en el gobierno de Eduardo Santos (tío-abuelo del actual Presidente), que la ignoró metiéndola en el congelador.